Lejos de todo parte de nada, ¿cuantas veces nos hemos sentido así? Y en medio de toda esa nada, un brillo en el horizonte nos trae la calidez, de alguien que nos sorprende y nos recuerda que si estamos acá, es porque seguramente aunque nos parezca que por nada, somos parte de todo.
Mágica adrenalina alrededor, cayendo del vuelo sentís con más intensidad, respiras, te materializas ante el celeste y cielo!. Calidez envolvente que en postales de amanecer se vuelven besos, los pacientes pasos compartidos; de tu mano amanece el otoño. Ingenuidad, iridiscente conexión natural. Perdí una perla en la inmensidad, amparaste mi alma en tu abrazo; namasté!